Nuestra Cultura:
El falafel es un alimento icónico y profundamente auténtico en la cultura jordana, especialmente en la gastronomía callejera y los desayunos. El falafel jordano, a menudo preparado con una mezcla única de garbanzos y habas, es omnipresente: existen tiendas especializadas en cada barrio, cuyos característicos sonidos y aromas marcan el inicio del día.
Es el relleno por excelencia de un bocadillo matutino, servido en ka’ak (pan con sésamo) o en pan pita con verduras frescas, encurtidos y un generoso chorrito de salsa de tahini. El sonido de la cuchara metálica formando bolitas y soltándolas en el aceite caliente es parte del ritmo cotidiano de las mañanas en las ciudades y pueblos jordanos. Más que una comida rápida, representa un ritual culinario compartido, una fuente de energía deliciosa y asequible para personas de todos los estilos de vida, consolidando su estatus como un verdadero “comfort food” nacional.
Consejo Nutricional:
El falafel combina todos los beneficios proteicos de las legumbres. Si se cocina adecuadamente, conserva sus propiedades saludables, incluyendo vitamina C, hierro y calcio.
Ingredientes:
3 tazas | Habas (cocidas o enlatadas)
1 taza | Garbanzos (cocidos o enlatados)
½ taza | Sésamo
1 | Cebolla grande (finamente picada)
1 cda | Ajo (bien machacado)
1 manojo | Cilantro fresco (picado)
2 manojos | Perejil (picado)
½ cdta | Ají rojo picante
1 cdta | Comino
1 cdta | Bicarbonato de sodio
½ cdta | Cilantro seco
1 cdta | Sal
3 tazas | Aceite vegetal
Preparación:
- Mezclar el ajo y la cebolla en un procesador de alimentos.
- Agregar los garbanzos, las habas, la sal, el cilantro, el comino, el cilantro seco, el perejil y el ají rojo; luego procesar.
- Dejar reposar la mezcla durante una hora.
- Formar pequeñas bolitas con la mezcla y aplastarlas ligeramente.
- Calentar el aceite en una sartén profunda.
- Rebozar cada bolita en sésamo y freír hasta que estén tiernas y doradas.
Escurrir sobre papel absorbente.